Brasileña. Estudió en el Royal Ballet School y, posteriormente, ingresó a la compañía del Marqués de Cuevas. En 1961, John Cranko, la llevó al Ballet de Stuttgart como Primera Solista y se transformó en su musa inspiradora. Creó para ella los roles femeninos protagónicos de Romeo y Julieta, Eugenio Onieguin y La Fierecilla Domada que Haydée interpretó a lo largo de su carrera junto a su partenaire más importante, Richard Cragun, en los más prestigiados escenarios internacionales. También otros artistas como Kenneth MacMillan se inspiraron en su arte para crear obras como La Canción de la Tierra y Réquiem; John Neumeier para La Dama de las Camelias y Endstation Sehnsucht –éste la escogió además como protagonista de su filme La Dama de las Camelias–; y Maurice Béjart para Divine, Wien, Wien nur du allein y Die Stühle (Las Sillas). En 1976 y hasta 1996, fue directora del Ballet de Stuttgart, y simultáneamente entre 1993 y hasta 1996, lo fue del Ballet de Santiago por primera vez. Marcia Haydée ha trabajado con casi todas las compañías importantes del mundo y bailó con partenaires como Rudolf Nureyev, Mikhail Baryshnikov, Anthony Dowell y Jorge Donn, entre muchos otros. También ha producido sus propias versiones de La Bella Durmiente, Coppélia, El Pájaro de Fuego, Giselle y Enas. En Julio de 2004 asumió nuevamente como Directora Artística del Ballet de Santiago (Chile) y ya ha creado para la Compañía la obra Carmen en dos actos con la música completa de la Opera de Bizet, y La Cenicienta, con vestuario y escenografía de Raymundo Larraín. Entre otras distinciones, Marcia Haydée recibió de la Universidad de Stuttgart el título de Doctor H. C. y del Ministro-Presidente de Baden-Würtemberg, el de Profesora Universitaria. Por último, en 2004, el Presidente de Brasil le confirió la Orden al Mérito Cultural.